Experimentos simples para niños

Material necesario:3 vasos grandes, un huevo, agua y sal.

Llena dos vasos con agua. Lo que hay que haces es lo siguiente: Añádele a uno de los recipientes con agua sal poco a poco. Después mientras revolvés con una cuchara, tratá de disolver la mayor cantidad posible de esta. En un vaso de 200 cm3 se pueden disolver unos 70 g de sal.(aunque si no querés medir la capacidad del recipiente podes ir poniéndole sal según te parezca) A continuación coloca el huevo en el vaso que tiene solo agua: se irá al fondo.Colócalo ahora en el vaso en el que has disuelto la sal : observarás como queda flotando.En el tercer recipiente añade agua con sal, de la que ya tienes, hasta que consigas que el huevo quede en el medio(ni flote ni se hunde).Si añades en este momento un poco de agua, observarás que se hunde. Si a continuación añades un poco del agua salada, lo verás flotar de nuevo. Si vuelves añadir agua, otra vez se hundirá y así sucesivamente.Todo esto ocurre porque en el huevo actúan dos fuerzas, su peso (la fuerza con que lo atrae la Tierra) y el empuje (la fuerza que hace hacia arriba el agua).Si el peso es mayor que el empuje, el huevo se hunde. En caso contrario flota y si son iguales, queda entre dos aguas.


7 Comentarios

  1. Anónimo
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  4. Anónimo
  5. Anónimo
  6. Anónimo
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