Experimentos para niños faciles y divertidos

El siguiente experimento casero, viene dirigido a un público bastante amplio desde maestras hasta padres que tienen a sus hijos atrapados en sus hogares en las vacaciones escolares. Los experimentos caseros para niños tienen muchas veces el problema de que pueden resultar aburridos y no van con las expectativas de ellos.
Por lo cual es muy importante hacerlos divertidos. Además, desde el lado de los adultos, siempre es conveniente realizar experiencias fáciles, de otra forma el rato podría ser tedioso y hasta expensivo en dinero.
Este experimento para niños fácil y divertido comienza de la siguiente manera: nos dirigimos hacia el refrigerador y tomamos dos huevos. En el caso de que estos no estén, dirigirse hacia la tienda más cercana y comprar huevos blancos, aunque en realidad este no es un factor determinante ni relevante.

Hacemos que uno de los dos quede cocido y al otro lo mantenemos a un costado, con mucho cuidado todo, para que ninguno de los dos se quiebre.
Ahora tomamos los dos y los mezclamos de forma tal que no sepamos cual es cual. Los tomamos y los hacemos girar en alguna superficie (preferentemente que sea amplia y lejos de posibles bordes y abismos). Recordemos la forma en la que giran y la velocidad de los mismos.

Ahora, tomemos a los dos, los hacemos girar y los detenemos en el mismo momento. Veremos que uno de los dos sigue girando. Este es el crudo, debido a que los líquidos internos siguieron girando y le dan el impulso.
¿Curioso no?
Con el huevo duro ocurre que si lo hacemos girar muy rápido de costado tenderá a levantarse como los beyblade.

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