Las gallinas son aves que nos proveen de un alimento muy importante para nuestro organismo: el huevo, el cual contiene una cantidad importante de las proteínas de la dieta diaria humana. Cuando ponen huevos, hacen un sonido muy gracioso para algunos que es conocido como cacareo. De manera general, se desconoce la razón por la que cacarean, pero algunas hipótesis plantean que lo hacen por alegría. Al poner un huevo, estas aves se sienten triunfadoras, y se dice que ese es su canto de victoria. Ahora bien, con el experimento que te ofrecemos a continuación, buscamos enseñarte a recrear el sonido de una gallina.

¿Cómo producir el sonido de una gallina?

Se trata de un experimento muy sencillo y económico, para el cual solo necesitarás los siguientes materiales:

  • Un vaso de plástico.
  • 2 metros de hilo de cáñamo.
  • Un clavo o una aguja.
  • Un palillo de madera.

Ahora sigue estos sencillos pasos para llevarlo a cabo:

  1. Con ayuda del clavo o de una aguja, realizar un orificio en el fondo del vaso de plástico, introduciéndolo justo en el centro del mismo. En este paso debe tenerse especial cuidado de no romper el vaso intentando perforarlo, y a su vez, de no hacer una abertura demasiado grande; debe tener un diámetro muy similar al del hilo. Además, debe trabajarse con precaución para evitar heridas con la parte filosa del clavo de la aguja.
  2. Por el orificio creado se introduce el hilo de cáñamo.
  3. Amarrar el extremo del hilo que se encuentra dentro del vaso, a la mitad del palillo.
  4. Jalar el otro extremo del hilo hasta que el palillo quede apoyado en el fondo del vaso.
  5. Sostener el vaso con una mano, y con la otra tomar el hilo entre los dedos, y mientras lo aprietas, desliza tus dedos sobre el hilo.
  6. Lo que escuches con el deslizamiento de los dedos a través del hilo debe ser muy similar al sonido de una gallina.

Explicación del sonido de una gallina

El sonido está conformado por ondas sonoras y acústicas que se producen por las oscilaciones de la presión de medios elásticos, tales como el aire, el agua, o cuerpos sólidos. Cuando un objeto vibra, sus movimientos (vibraciones) se transmiten a las moléculas de aire que lo rodean, creando una región donde la presión del aire es más alta. Las partículas de aire a su vez transmitirán sus vibraciones a las partículas aledañas, y de esta forma, esta zona de mayor presión avanza un poco y así sucesivamente, lo que produce la propagación del sonido.

El deslizamiento del hilo a través de los dedos genera unas vibraciones en el fondo del vaso, y éstas varían de acuerdo al movimiento que se haga con los dedos. Las vibraciones viajan a través de la estructura del vaso, y lo que permite que se emita el sonido es la forma del mismo. Las vibraciones que se producen con este experimento te permitirán escuchar el sonido de una gallina cacareando, aunque no haya ninguna cerca.