El planeta Tierra está cubierto de agua, que es lo que permite la presencia de vida. Cuando hablamos de vida, solemos pensar principalmente en los seres humanos y los animales, sin embargo, hay una que es primordial también, y es la vida vegetal, conformada por una amplísima variedad de plantas. Así como para las personas, el tiempo transcurre también para las plantas, y algunas son más jóvenes que otras. Es por ello, que con el siguiente experimento vamos a enseñarte a calcular la edad de un árbol.

¿Qué necesitamos para conocer la edad de un árbol?

Para saber cuántos años tiene un árbol, necesitas los siguientes materiales:

  • Una rama de un árbol (de un grosor mayor o igual a 1 cm).
  • Regla.
  • Lija para madera.
  • Un vaso.
  • Agua.

El procedimiento es el siguiente:

  1. Sal a pasear y observa bien los árboles a tu alrededor. Escoge uno cuyas ramas no sean demasiado delgadas, y que tampoco estén demasiado altas para que puedas alcanzarlas fácilmente.
  2. Corta una rama de este árbol en forma transversal, para obtener varias partes. Recomendamos escoger una con un grosor superior a 1 cm. Para asegurarte de ello, puedes utilizar una regla.
  3. Lija uno de los extremos de la rama que cortaste.
  4. Humedece con un poco de agua el extremo lijado de la rama.
  5. Observa ese extremo y cuenta el número de círculos que veas.

Explicación del experimento

Los árboles, como ya se dijo, crecen como los demás seres vivos, pero de forma diferente. El tronco de un árbol que se forma durante cada año tiene forma de anillo, el cual es denominado por los biólogos como el anillo anual del crecimiento, y el grosor del mismo depende en gran medida del clima y otras variables ambientales. Al contar el número de anillos que posee la rama que se escogió para este estudio, se conoce la edad de un árbol.

Aunque para efectos de exactitud éste resultado es más bien un estimado, ya que también debe tenerse en cuenta el tiempo que tenga la rama. No obstante, este experimento es sumamente importante para los niños, puesto que se les enseña a valorar la naturaleza de forma implícita. Al hacerles saber que los árboles tienen años también, se les muestra una característica que tienen en común las plantas con los humanos, que es el crecimiento. Esto les permite comprobar que en efecto, los árboles están vivos como ellos, y que así como nosotros, requieren cuidado y respeto.

Datos curiosos

  • La técnica planteada en este experimento se conoce como dendrocronología, y es muy utilizada para determinar la edad de muchas estructuras antiguas, a partir de trozos de vigas de madera que se hayan conservado de las mismas.
  • La arqueología se ha valido de los anillos que conforman los troncos de los árboles para hacer estimaciones, por medio de las plantas, de las condiciones climáticas y variaciones del ambiente en los tiempos pasados. Así que además de conocer la edad de un árbol, también se pueden hacer estudios cronológicos del clima.