A menudo, en nuestro transitar por las calles vemos algunas patitas marcadas en el pavimento. Si tenemos animales en nuestro hogar, seguro habrán pateado el piso limpio luego de un paseo por el parque. En la playa, sobre todo a la orilla, también es común encontrar huellas tanto de personas como de animales. Algo tan básico en realidad es una gran fuente de información, que se usa desde los casos más complejos de la policía como en la determinación de la edad o la existencia de algún ser. Es por ello que te presentamos un experimento en el que se estudiará la huella de un animal, lo cual podría resultar en una actividad muy divertida y enriquecedora para los niños.

Capturando la huella de un animal

Para llevar a cabo este experimento necesitarás contar con los siguientes materiales:

  • Yeso.
  • Cartulina.
  • Agua.
  • Bolsas pequeñas de plástico.
  • Marcadores.
  • Un recipiente.
  • Un palo o una paleta.
  • Espátula.

El procedimiento para captar la huella de un animal es el siguiente:

  1. Salir a pasear por el parque o el patio de tu casa y escoger la huella de tu preferencia.
  2. Verter en el recipiente un poco de yeso, y añadirle agua.
  3. Remover bien con el palo o la paleta hasta que se obtenga una masa suave.
  4. Verter la mezcla de yeso sobre la huella escogida con mucho cuidado. Esto debe realizarse despacio y con mucha calma, siguiendo el contorno de la huella hasta cubrirla por completo.
  5. Esperar unos minutos hasta que la pasta se endurezca por completo.
  6. Despegar el yeso de la tierra, siempre con mucho cuidado. Para esto puede ayudarse con el palo o una espátula.
  7. Guardar la huella en una bolsa de plástico.

Aplicación del experimento de huella de animal

Como se dijo con anterioridad, las huellas de un animal son una evidencia importante de su existencia. Con ellas, los paleontólogos han podido constatar la existencia de muchos animales prehistóricos, e incluso han aportado gran cantidad de información útil en la solución de muchos casos policiales.

Este experimento, además de divertirlo enormemente durante un buen rato, le permitirá hacer un ejercicio de reconocimiento de animales a través de sus huellas. Antes o después de esta experiencia, se recomienda hacer una clase amena sobre este tema, con el fin de que se le facilite el trabajo a usted y la actividad resulte en verdad productiva. De esta forma, el o los niños podrán identificar con mayor facilidad la huella de un animal. Luego de la recolección del yeso, puede pegarse a una cartulina, y con los marcadores escribir la fecha y el nombre del animal al que pertenece.

Esto también puede tener otros usos no tan destinados al aprendizaje, como es el caso de tener un recuerdo de las pisadas de sus seres queridos, como personas o mascotas, o las mismas pisadas del niño en diferentes puntos de su vida. El yeso es un material duradero, y la huella de un humano haría especial contraste con la huella de un animal en algún punto de exhibición del hogar.