El sentido del gusto se ubica en la lengua, la cual es un músculo que se encuentra dentro de la cavidad bucal. La sensación que se produce en este órgano al estar en contacto con un alimento se conoce como sabor. Estas sensaciones son variadas. Pueden ser saladas, dulces, ácidas o amargadas, y de la diferenciación de las mismas se encargan las papilas gustativas. Con el experimento que te presentamos a continuación pretendemos enseñarte la forma en que operan estos mecanismos.

¿Cómo funciona el sentido del gusto?

Para este experiencias se necesitarán los siguientes ingredientes y materiales:

  • Azúcar en polvo.
  • Café molido.
  • Un poco de agua.
  • Un gotero.
  • Una servilleta de papel.
  • Cuatro recipientes pequeños.
  • Una hoja de papel.
  • Lápices de colores.

Para entender el mecanismo mediante el cual percibimos los diferentes tipos de sabores en nuestra boca, sigue paso a paso el siguiente procedimiento:

  1. Dibuja tu lengua en la hoja de papel.
  2. Separa cada uno de los ingredientes: café molido, vinagre, sal y azúcar en polvo, en los cuatros recipientes pequeños.
  3. Disolver por separado cada uno de los ingredientes en los recipientes por separado.
  4. Con el gotero, tomar una muestra de la primera solución y colocar una gota en tu lengua.
  5. Ahora marca sobre el dibujo la zona de tu lengua que te ha permitido reconocer el sabor.
  6. Enjuaga el gotero.
  7. Bebe un poco de agua para deshacer el sabor de la primera solución.
  8. Con una servilleta de papel limpia tu lengua.
  9. Repite el procedimiento con las otras tres soluciones.

Explicación del experimento

La lengua es el músculo encargado de la captación de sabores. Sobre ella, se encuentran grupos receptores conformados por más de diez mil papilas, denominadas papilas gustativas. Estos grupos se localizan en diferentes zonas de la lengua, y es por ello que no todos los sabores se perciben en cualquier región de la misma.

Los sabores dulces y salados se perciben en la parte delantera de la lengua, mientras que los amargos y los ácidos en su parte posterior. Esta es la razón por la que se perciben primero los alimentos dulces y salados, antes que pasen por zonas sensibles a lo amargo.

El sentido del gusto funciona cuando sustancias químicas solubles se ponen en contacto con la lengua. De hecho, el ser humano tiene la capacidad de percibir una gran cantidad de sabores por medio de la combinación de elementos como la textura y la temperatura, ya que hay estos factores pueden influir en la sensibilidad de los receptores de las papilas gustativas, como es el caso de bebidas o alimentos fríos o calientes.

La capacidad de identificar los sabores es un excelente mecanismo del cuerpo humano para hacer un registro de lo que se ingiere. De hecho, si no fuera por el sentido del gusto, no podríamos saber si algún alimento que estamos consumiendo se encuentra en buen estado en verdad (a pesar de su apariencia). Así, podemos saber también cuáles son nuestras comidas y bebidas preferidas.