La medición del pH es una de las tareas más sencillas y divertidas en lo que respecta al ejercicio de la química. Para ello se utilizan diferentes sustancias o utensilios que sirven de indicadores del nivel de acidez y basicidad de un compuesto, como el papel de pH. Para la realización de las valoraciones ácido-base típicas en un laboratorio, sin embargo, se requieren de sustancias que indiquen el punto en que una sustancia titulada se vuelve ácida o básica, y para ello se emplean otras denominada como indicadores. Con este experimento aprenderás a hacer tu propio indicador de pH natural.

¿Cómo hacer un indicador de pH natural?

Para la realización de este experimento, necesitarás de unos pocos ingredientes y materiales que se mencionan a continuación:

  • Col morada.
  • Un cuchillo.
  • Una olla (que no sea de aluminio).
  • Un rallador de cocina.
  • Una hornilla o cocina.

Una vez obtenidos todos los materiales, podrás seguir los siguientes pasos para hacer tu propio indicador de pH natural:

  1. Cortar la col en pedazos relativamente grandes con ayuda de un cuchillo.
  2. Rallar algunos trozos de col morada hasta llenar dos tazas.
  3. Llenar la olla con agua.
  4. Introducir en la olla con agua, la col finamente rallada contenida en las dos tazas.
  5. Colocar la preparación sobre una hornilla encendida.
  6. Esperar hasta que empiece a hervir.
  7. Una vez alcanzado el punto de ebullición, bajar la llama de la hornilla.
  8. Dejar que hierva a llama baja durante 15 minutos aproximadamente. Se observará que el agua comenzará a adquirir un color morado, proveniente de la ralladura de la col.
  9. Apagar la hornilla.
  10. Dejar reposar la preparación hasta que se enfríe.
  11. Colar el contenido de la olla, de tal forma que reservemos en otra el líquido resultante.

Explicación sobre cómo funciona el indicador

Como ya se mencionó, un indicador es una sustancia química que tiene la propiedad de cambiar de color en un medio ácido, o bien en un medio básico; dando una idea así del nivel de pH de una determinada solución.

Lo que se obtiene del proceso descrito anteriormente es equivalente a una infusión de repollo, la cual posee un olor que resulta muy desagradable. Sin embargo, el repollo morado contiene, además de la clorofila, otros pigmentos responsables de su coloración que son la antocianina y los flavonoides. Estos son compuestos muy sensibles a los cambios de pH que provocan la alteración del color a medida que se agrega a uno u otro medio.

Para poder comprobarlo por ti mismo, puedes colocar una cucharada del té de col dentro de un vaso transparente. A este mismo, añadirás una cucharada de vinagre (ácido acético). Se observará que enseguida esta solución se tornará de un color rosa pálido.

El té de repollo cambia a color rojo al añadirse a medios ácidos. Por otro lado, cambia a color verde o azul ante medios alcalinos (básicos). Esto se debe a los cambios que se producen en la estructura del indicador como resultado del proceso de protonación o desprotonación. De esta forma, al mezclarse con una sustancia ácida, los dobles enlaces del anillo de benceno se conjugan; si se mezcla con una base, entonces esta conjugación no se da y aparece la tonalidad verde o azul mencionada ya.

En la industria química existen numerosos indicadores, como el naranja de metilo y la fenolftaleína, siendo este último uno de los más frecuentes en los laboratorios. Sin embargo, ante la ausencia de los mismos y la necesidad de una sustancia con esta función, el té de col morada es un excelente indicador de pH natural.